Inicio Destacado Hábitos saludables. Tu mejor versión. Capítulo 1: El sueño

Hábitos saludables. Tu mejor versión. Capítulo 1: El sueño

Durante este curso tan especial, vamos a tratar de ayudarnos entre todos a sacar nuestra mejor versión. No es que haya que cambiar por que sí, pero en el desarrollo personal no hay término medio: o se crece o se decrece. Y puedes dejar este curso pasar, pero también puedes buscar ir implementando hábitos que te ayuden a sacar tu mejor versión

A lo largo de estos diez meses que dura un curso escolar, te iremos proponiendo una serie de hábitos que pensamos que te pueden ayudar en ese objetivo. Todos tenemos veinticuatro horas al día, por eso es muy importante hacernos conscientes de las decisiones que tomamos para que nuestro tiempo sea significativo.

En esta primera entrega, vamos a hablar de uno de los factores más importantes que nuestro cuerpo y nuestra mente necesitan para lograr la salud, y sin embargo es uno de los que hablamos bastante poco: el sueño.

Nuestro cuerpo, y el tuyo en especial que está en edad escolar, necesita el sueño para poder vivir. Sí, suena fuerte, pero es así. Durante el sueño suceden muchos procesos biológicos que ayudan a que puedas crecer (se segregan hormonas como la del crecimiento), a que puedas “limpiar” de impurezas y drenar lo que le hace daño a tu cuerpo y sobre todo a que tu cerebro lleve a cabo acciones tan interesantes como por ejemplo aprender.

Dependiendo de la edad, necesitamos más o menos horas de sueño, pero los alumnos del colegio, por la edad en la que nos movemos, rondamos entre unas nueve horas mínimo los mayores y unas once los pequeños. Si dormimos menos, poco a poco vamos acumulando fatiga y otras alteraciones como por ejemplo un aumento de una hormona que se llama grelina que nos hará despertar el apetito y acabaremos comiendo de manera poco saludable. Cuando dormimos menos de lo que necesitamos, estamos más irritables, tenemos menos capacidad de reacción y nos equivocamos al aprender. No hay nada peor que una noche sin dormir para aprender un contenido. Pero eso lo veremos en otra entrega.

Terminamos esta primera entrega con algunos hábitos que te pueden ayudar a mejorar la calidad del sueño.

  • Desconecta poco a poco. Nuestro cerebro no es una máquina que tiene un botón de encendido/apagado. Necesita establecer una rutina antes de ir a la cama, que sea más o menos todos los días a la misma hora y que además te ayude a enviar el mensaje a tu cerebro de que vas a descansar.
  • Deja el móvil o las pantallas unas dos horas antes de acostarte. La luz azul de los dispositivos hace que no se segregue una de las hormonas que tu cuerpo necesita para descansar, la melatonina, porque necesita oscuridad, así que deja las actividades que requieran móvil o pantallas y sustitúyelas por un buen libro o una conversación en familia.
  • Evita cenar mucha cantidad antes de acostarte. Una digestión pesada no ayuda a dormir bien.
  • Intenta hacer ejercicio físico intenso al menos unos 20-30 minutos al día para y nunca cerca de la hora de dormir.
  • Aprovecha la luz solar todo lo que puedas. Aparte de que ayuda en la síntesis de una vitamina vital para tu crecimiento, la vitamina D, nos ayuda a regular muy bien el sueño.

Esperamos que estos consejos te sirvan. Nos vemos el mes que viene para seguir ahondando en hábitos saludables.

Si quieres saber un poco más:

Jesús M. Gallardo

Director Pedagógico de Secundaria

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