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Don Bosco y Madre Mazzarello, gran sintonía educativa.

Don Bosco y Madre Mazzarello, gran sintonía educativa.

María Mazzarello, el espíritu de Mornese… nosotros (4)

Don Bosco, en 1871, convoca el Consejo de los Salesianos para una tarea importante y les propone: Muchas personas repetidamente me han animado a realizar también por las jóvenes un poco del mismo bien que, por la gracia de Dios, estoy haciendo por los jóvenes. Las peticiones han sido tantas veces repetidas (…) y temería contrariar un designio de la Providencia, si no las tuviera seriamente en cuenta.

Invita a reflexionar, a rezar, a madurar la decisión más oportuna, y al final del mes, concluye: Podemos valorar como voluntad de Dios que también nos ocupemos de las chicas. Y, para concretar más, propongo que sea destinada para esta obra la casa que Don Pestarino está finalizando en Mornese.

El 6 de enero de 1872, interesantes son también las motivaciones que Don Bosco le traslada a Don Pestarino cuando le comunica tal propuesta: Mornese es el lugar más apropiado por la limpieza del aire, el espíritu religioso que lo impregna y por la posibilidad de elegir entre las Hijas de la Inmaculada (un grupo de jóvenes, ligadas a la Parroquia, catequistas y comprometidas con la formación cristiana del pueblo) a las más idóneas para dar comienzo al Instituto educativo con el nombre de las Hijas de María Auxiliadora.

Al desconcierto de Don Pestarino, párroco de Mornese, ante la propuesta de D. Bosco dado que el colegio era para los niños, se contrapone la reacción entusiasta de María Mazzarello: si Don Bosco incluye en el Colegio a las chicas, tanto mejor. Podremos ir también nosotras. Sencilla y optimista, acostumbrada a ver el lado positivo de las cosas, a buscar la solución más que a analizar los problemas, reacciona serenamente también ante las noticias imprevistas y dolorosas.

El 5 agosto 1872 se da cumplimiento a este sueño. Don Bosco llega en carruaje acompañado del secretario del Obispo. Tras saludos cordiales y rápidos, cambios de horarios, conversaciones… D. Bosco explica el significado de la Profesión, enseña a leer las respuestas, la fórmula de los votos y subraya la necesidad de un comportamiento simple y desenvuelto porque no solo el hábito, sino todo el comportamiento debe servir para reconocer a las religiosas, es decir, a las personas consagradas a Dios.

Don Bosco habla a las nuevas religiosas, Hijas de María Auxiliadora y traza un plan de vida: Vosotras ahora pertenecéis a una Familia religiosa que es toda de María; sois pocas, desprovistas de medios. Que nada os turbe. (…) el Instituto irá adelante si os mantenéis sencillas, pobres y mortificadas. (…) pensad a menudo que vuestro Instituto deberá ser el monumento vivo de la gratitud de D. Bosco a María, invocada bajo el título de Auxiliadora de los Cristianos. Estad alegres, estad alegres.

Podemos decir con certeza que se realizó un encuentro que muestra la sintonía educativa entre D. Bosco y Madre Mazzarello.

Nosotros, educadores y familias… necesitamos esa sintonía educativa. Mirando siempre al bien de los alumnos y alumnas, la familia y la escuela son dos contextos educativos que ejercen gran influencia en su desarrollo personal. Ambos son ambientes complementarios que afectan de forma vital al desarrollo del niño, adolescente y joven.

 

Resulta fundamental la vinculación entre las familias y el centro para que contribuya al desarrollo integral de los alumnos y alumnas. Tiene gran importancia la buena relación entre la familia y la escuela, ya que tenemos un objetivo común que es el del desarrollo global y armónico de los niños y niñas y por tanto debe ser una tarea compartida.

Esta relación se convierte en un pilar muy fuerte para dar respuestas positivas al crecimiento educativo y personal del alumnado.

La educación es un proceso muy largo que comienza en la familia y, posteriormente en la escuela y se necesita de ambas partes para conseguir un pleno desarrollo educativo y personal de los menores.

Conectemos, sintonicemos educativamente ofreciendo lo mejor y ayudándonos a través de la convergencia, el diálogo y la búsqueda permanente del bien. Sólo así, ganamos todos y el beneficio mayor es para vuestros hijos, nuestros alumnos.


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